No es un reemplazo para un afilado profesional, pero es ideal para el mantenimiento diario o cuando necesitas una solución rápida. Puedes hacerlo cada vez que el cuchillo resbala al cortar las verduras o la carne no corta adecuadamente.
Cómo es el paso a paso de este truco casero
Dale la vuelta a la taza: Elegí una taza de cerámica (preferentemente sin dibujos ni esmaltes en la base) y colócala boca abajo sobre una superficie firme y segura.
Ubica el cuchillo en ángulo: Apoyá la hoja del cuchillo contra el borde sin esmaltar de la base, en un ángulo de unos 20 grados.
Secreto de chefs el truco casero para tener tus cuchillos siempre afilados (1).jpg
Deslizá con suavidad: Pasá el filo del cuchillo desde la base hasta la punta, manteniendo el ángulo, como si estuvieras “afeitando” la cerámica. Repetí entre 5 y 10 veces por cada lado del filo.
Limpialo antes de usar: Una vez afilado, limpiá el cuchillo con un paño húmedo para quitar restos de polvo metálico. ¡Listo! En pocos minutos, tu cuchillo estará notablemente más filoso.
Otros secretos de chef que también ayudan
Además de la taza, existen otros trucos caseros que pueden complementar el cuidado de tus cuchillos:
- Usar una chaira regularmente: No afila, pero ayuda a mantener el filo alineado.
- Evitar el lavavajillas: El calor y los químicos pueden desgastar el filo más rápido.
- Guardar los cuchillos correctamente: Nunca los amontones en un cajón. Usa protectores o un soporte magnético.