La campánula o campanilla, es la planta elegida del día. Es conocida por sus vibrantes flores en tonos lilas, violetas, azules y blancos, así que cuando es época de floración proporciona un verdadero espectáculo natural. Su forma de pequeña campana le da un encanto especial y la convierte en una opción ideal para decorar cualquier espacio con un toque delicado y silvestre.
Según un artículo del sitio Verde Cora, especializado en jardinería, la campánula es una planta muy versátil, ya que puede cultivarse tanto en interiores como en exteriores. Se adapta a macetas, jardineras o directamente en el suelo y florece con facilidad si recibe los cuidados adecuados. Prefiere una ubicación con buena iluminación, pero sin exposición directa y prolongada al sol intenso, ya que puede dañar sus delicadas flores.
Los expertos recomienda que la campánula tenga un riego moderado. Es importante mantener el sustrato húmedo pero sin encharcarlo, ya que el exceso de agua puede provocar la pudrición de sus raíces. Durante la primavera y el verano, se recomienda regarla con mayor frecuencia, mientras que en otoño e invierno es suficiente con reducir el riego.
En cuanto a la poda de esta planta maravillosa, se aconseja retirar las flores marchitas para favorecer nuevas floraciones y mantener un crecimiento saludable. Además, es recomendable abonarla cada dos semanas durante la época de floración para potenciar su desarrollo.
Con estos cuidados básicos, la campanilla te regalará un espectáculo de color y vida durante meses. Ya sea en el jardín, en el balcón o dentro de casa, esta encantadora planta se convertirá en una de tus favoritas por su belleza y su fácil mantenimiento.