Para muchos, el Feng Shui ha logrado convertirse con el paso de los años y actualizar muchas de sus miradas con el objetivo de transformarse en una herramienta esencial para las personas en lo que respecta a la concreción de objetivos personales. Trabajando en la armonización y equilibrio de las energías del entorno de la persona, intenta que se forme un ambiente más propicio y favorable a la obtención de todos aquellos objetivos planteados.
La mirada del Feng Shui tiene grandes consideraciones por distintos elementos que nos aportan grandes beneficios energéticos, y se tratan de ingredientes que podemos encontrar en la cocina como el arroz o la sal. Esto mismo ocurre también con las plantas que con la simple presencia en casa ya podemos aprovechar de sus beneficios, pero hay un punto en el que la filosofía de vida hace hincapié.
Desde el Feng Shui se recomienda tener consideración por la ubicación en la cual se encuentra la planta, y es que este punto es vital para que la energía con la que cuenta pueda fluir de la mejor manera y poder aprovechar los beneficios al 100%. Esto suele ocurrir mucho con lo que es el cactus, ya que de acuerdo a su ubicación cuenta con beneficios diferentes, ya sea de protección o de abundancia.
Si el objetivo de la presencia del cactus en nuestra casa es el de protegernos energéticamente, el Feng Shui recomienda que se encuentre en la parte exterior de nuestro hogar, funcionando como un escudo protector. Ahora bien, la pregunta es a dónde debe colocarse el cactus si nuestro objetivo es que pueda fluir de la mejor manera el beneficio vinculado a la atracción de la abundancia.
No importa el tamaño del cactus, sino que el Feng Shui recomienda que estemos atentos a su cuidado, ya que una planta descuidada puede resultar contraproducente. El Feng Shui recomienda colocarlo en un lugar ubicado en la parte norte de la cocina para poder aprovechar el beneficio de la atracción de la abundancia al 100%.