Japón

Consiguieron imágenes de lo más profundo del océano y el descubrimiento realizado los dejó sin palabras

Científicos revelaron estructuras sorprendentes a 7.5 kilómetros bajo el nivel del mar, donde el descubrimiento de túneles en espiral y madrigueras

Un equipo internacional de investigadores logró un descubrimiento sin precedentes en las profundidades de la Fosa de Japón, donde hallaron evidencia de una intensa actividad biológica a 7.5 kilómetros bajo la superficie del océano. Las nuevas imágenes de rayos X revelaron la presencia de estructuras complejas excavadas por criaturas marinas que prosperan en uno de los ambientes más hostiles del planeta.

Mediante el análisis de veinte núcleos de sedimentos extraídos de la Fosa de Japón, los científicos identificaron una red elaborada de túneles y madrigueras que contradice la creencia anterior sobre la escasa presencia de vida en las zonas más profundas del mar. Este hallazgo forma parte de un estudio publicado en la revista Nature Communications el 18 de febrero.

La vida revelada por el descubrimiento

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La zona en la que se realizó el estudio.

La zona en la que se realizó el estudio.

Las corrientes marinas juegan un papel fundamental en este ecosistema profundo, donde el transporte de sedimentos ricos en nutrientes mantiene con vida a diversas comunidades de peces y otros organismos. Los investigadores Jussi Hovikoski y Joonas Virtasalo, del Servicio Geológico de Finlandia, compararon este proceso con el efecto de los incendios forestales en la superficie terrestre.

Gracias a sofisticadas tecnologías de escaneo, las imágenes revelaron estructuras preservadas por depósitos minerales como la pirita, producida por microorganismos en el sedimento. Esta evidencia permitió a los científicos documentar la presencia de madrigueras extensas creadas por organismos similares a gusanos y pepinos de mar.

La dinámica de este ambiente extremo resulta paradójica para los expertos. Las planicies abisales circundantes, ubicadas a menor profundidad, muestran menos diversidad y actividad biológica que las zonas más profundas de la fosa, donde las comunidades bentónicas prosperan gracias a los nutrientes transportados desde la superficie.

Mediante análisis geoquímicos detallados, el equipo de investigación determinó que las entregas regulares de sedimentos actúan como un mecanismo de renovación para el océano profundo. Este proceso atrae a especies oportunistas que aprovechan el oxígeno y los nutrientes recién depositados, generando un ciclo vital que se perpetúa con cada nueva llegada de material.

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Algunas de las imágenes que llevaron al descubrimiento.

Algunas de las imágenes que llevaron al descubrimiento.

Un ecosistema en constante renovación

Los pepinos de mar emergen como protagonistas clave tras el descubrimiento en este sistema submarino, donde su actividad colonizadora marca el inicio de un ciclo ecológico complejo. Después de cada depósito de sedimentos, estos organismos del océano profundo acuden rápidamente para aprovechar los recursos disponibles.

El agotamiento gradual del oxígeno en los sedimentos da paso a comunidades microbianas especializadas, que a su vez atraen a invertebrados que se alimentan de estos microorganismos. Este ciclo dinámico demuestra la sorprendente capacidad de adaptación de la vida en las profundidades del océano.