Su primer papel relevante llegó con "Bonnie and Clyde" (1967), interpretando a Buck Barrow, actuación que le valió su primera nominación al Óscar. Posteriormente, fue nuevamente nominado por su trabajo en "I Never Sang for My Father" (1970). Cada interpretación demostraba su extraordinaria capacidad para transmitir autenticidad y profundidad a personajes comunes, convirtiéndolos en memorables.
La consagración definitiva de Hackman como estrella indiscutible ocurrió con "The French Connection" (1971), donde dio vida al detective Jimmy "Popeye" Doyle, papel que le otorgó su primer premio Oscar como mejor actor. La icónica persecución automovilística filmada en las calles de Nueva York permanece como una de las secuencias más impactantes de la historia del cine estadounidense.
Dos décadas después, Hackman obtuvo su segundo Oscar por su interpretación del despiadado sheriff "Little Bill" Daggett en "Unforgiven" (1992), bajo la dirección de Clint Eastwood. A lo largo de cinco décadas, participó en más de 80 películas y recibió cuatro nominaciones adicionales a los prestigiosos premios de la Academia, consolidándose como un actor imprescindible para los grandes directores.
La vida lejos de Hollywood
La vida de Hackman fuera de las pantallas estuvo marcada por los contrastes. Su primera unión matrimonial con Faye Maltese duró 30 años y les dio tres hijos: Christopher, Elizabeth y Leslie. La separación ocurrió en 1986, y el propio Hackman reconoció en una entrevista las dificultades que enfrentaron sus hijos al crecer bajo la sombra de su muerte.
En 1991, el destino le presentó a Betsy Arakawa, pianista clásica que se convirtió en su compañera de vida por más de tres décadas. Juntos compartieron el amor por el arte y construyeron un hogar en Santa Fe, alejados del bullicio de Hollywood. Arakawa fue fundamental en la transición de Hackman hacia la escritura, apoyándolo en esta nueva faceta creativa que le permitió publicar varias novelas, entre ellas "Wake of the Perdido Star" (1999) y "Payback at Morning Peak" (2010).
hackman-esposa.avif
El actor de Hollywood fue hallado muerto junto a su esposa y su perro.
A diferencia de otras figuras de la industria, Hackman cultivó un perfil bajo y nunca se dejó seducir por los excesos del estrellato. "Fui entrenado para ser actor, no una estrella", declaró en alguna ocasión, reflejando su visión sobre el oficio que ejerció con maestría durante cinco décadas. Esta filosofía quedó patente también en su reticencia a ver sus propias películas: "Me cuesta mucho emocionalmente verme en la pantalla", confesó.
En 2008, Hackman decidió retirarse definitivamente del cine para dedicarse a la escritura y la pintura. Compartía con Arakawa una vida tranquila en Santa Fe, lejos de los reflectores que lo acompañaron durante tanto tiempo. Uno de sus últimos registros conjuntos apareció en la prestigiosa revista Architectural Digest en 1990, donde mostraron el hogar que ambos diseñaron con pasión.
Las circunstancias exactas de su fallecimiento junto a Betsy Arakawa permanecen bajo investigación, añadiendo un halo de misterio al adiós de quien prefirió siempre la discreción y el trabajo bien hecho por encima del brillo efímero de la fama.