Más allá de acudir a los actos de conmemoración de la guerra de Malvinas, es muy probable que el entorno del presidente Javier Milei dedique parte del feriado a las negociaciones para lograr que este jueves el Senado de la Nación avale los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para la Corte.

En medio de esa puja por conseguir los dos tercios que necesita el oficialismo, tal vez pase por alto un detalle: este martes 31 de marzo venció el congelamiento de las dietas de los senadores nacionales y si la vicepresidenta Victoria Villarruel no activa alguna medida como para mantener ese congelamiento esos legisladores pasarán a cobrar $9 millones de bruto.

En diciembre pasado Villarruel mantuvo el congelamiento con la prórroga del decreto 27/24 con el argumento de que “en atención a las políticas de esta gestión y a la crisis económica actual, resulta necesario que los representantes del pueblo compartan el esfuerzo que efectúa la sociedad en su conjunto, guiados por la ética de la solidaridad y promoviendo políticas públicas acordes a la realidad”.

Sin embargo, por estos días no ha dado muestras de que pretenda repetir la medida. Hay quienes especulan con que la titular del Senado pueda poner el tema sobre la mesa en la próxima reunión de Labor Parlamentaria, pero varios senadores consultados admitieron que por estas horas "las negociaciones sólo se centran en los pliegos de los jueces que el Gobierno quiere tener en la Corte".

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Si la vicepresidenta Victoria Villarruel no toma alguna medida para sostener el congelamiento de las dietas de los senadores nacionales, estos pasarán a percibir $9 millones de dieta.

Si la vicepresidenta Victoria Villarruel no toma alguna medida para sostener el congelamiento de las dietas de los senadores nacionales, estos pasarán a percibir $9 millones de dieta.

Por tanto, si no hubiese un nuevo congelamiento, los senadores nacionales por Mendoza, Mariana Juri, Rodolfo Suarez y Anabel Fernández Sagasti, como el resto de sus pares de la Cámara Alta, pasarán a cobrar dietas que superarán los $9 millones. Esto es así porque se sumarían los aumentos que percibieron los empleados del Congreso desde agosto pasado, porque las dietas de los senadores están atadas a esa actualización salarial.

Los senadores nacionales podrían decidir si se congelan sus dietas o no

Cuando se decidió mantener el congelamiento de las dietas de los senadores nacionales, la vicepresidenta Victoria Villarruel contó que recibió el respaldo de los bloques “Frente Renovador de la Concordia Social, LLA, PRO, UCR, Las Provincias Unidas y Libertad, Trabajo y Progreso”.

Ahora si Villarruel no avanza con una medida similar, y decidiera someter ese descongelamiento a la votación de los mismos senadores nacionales, serán ellos quienes terminen definiendo cuán abultadas podrán ser sus dietas.

Y allí la mira estará puesta en cómo podría votar Unión por la Patria.