Casi un mes tras las rejas

Liberaron al comerciante que se cansó de que le roben y buscó a los ladrones con una pistola

El hombre de 37 años que estaba preso tras una balacera ocurrida el 8 de marzo luego de que sufrió un robo logró salir de la cárcel

Tras casi un mes de estar preso, la Justicia decidió liberar al comerciante de 37 años que fue víctima de un robo en el barrio San Martín, buscó a los ladrones con un arma de fuego y terminó detenido por la Policía. Fue beneficiado con un cambio de calificación y podría recibir una condena en suspenso en los próximos días.

El hombre, que es chofer de Uber y además tiene un pequeño negocio en esa barriada donde reside, había quedado en la lupa de la Justicia cuando ejecutó una serie de disparos a pocas cuadras del lugar, donde tiene asiento la banda que le ha robado en más de una ocasión, según la denuncia. Sin embargo, cuando regresaba a su casa fue atrapado por la Policía con una pistola 9 milímetros.

El fiscal Gabriel Blanco lo había imputado por portación ilegal de arma de fuego de guerra, delito que prevé una pena mínima de 3 años y medio de prisión. Si bien el comerciante no tiene antecedentes, como no es un delito excarcelable es que había quedado preso.

Embed - Robo en el barrio San Martin en Mendoza

La libertad del comerciante

El abogado del comerciante, Juan Franco Ferraris, había presentado un escrito para que se revise su detención. Esto motivó una audiencia que se realizó este viernes ante la jueza María Alejandra Mauricio, donde terminó recuperando su libertad.

El propio fiscal del caso cambió la imputación a un delito más leve -en lugar de portación, tenencia- y bajo este argumento quedó libre. El magistrado hasta pidió que el caso se resuelva en un juicio abreviado, aunque esto quedó en veremos.

La jueza María Alejandra Mauricio también dictó el sobreseimiento de un hombre que acompañaba al comerciante en su auto cuando fue detenido con el arma de fuego.

Embed - Robo en barrio San Martín

Cansado de los robos en el barrio San Martín

En la noche del 8 de marzo pasado, el comerciante estaba trabajando como Uber cuando su esposa lo llamó y le dijo que, nuevamente, le había robado en su kiosco ubicado en el barrio San Martín.

Los ladrones habían sido filmados por las cámaras de seguridad y el hombre los reconoció porque viven a pocas cuadras del lugar, por lo que fue a buscarlos.

El comerciante se dirigió en su auto Fiat Cronos hasta el lugar, sacó una pistola 9 milímetros y efectuó una serie de disparos intimidatorios. Al regresar, fue detenido por personal policial con el arma de fuego en su poder.

Tras ser capturado e imputado, el comerciante declaró en la causa y aseguró que estaba cansado de sufrir robos. Relató que hace varios años fue baleado en el estómago en un asalto y que al menos dos veces le desvalijaron por completo su comercio. Incluso tuvo que irse a vivir un tiempo a San Luis, cansado de los hechos de inseguridad.

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