La firma japonesa elevó el listón con el lanzamiento del Toyota GR Yaris a finales de 2020, pero ahora va más allá. La reciente actualización del modelo no solo aumenta la potencia hasta los 280 CV, también integra una innovación procedente del mundo de las carreras que garantiza su rendimiento óptimo en cualquier condición.

El departamento de ingeniería de Toyota implementó un ingenioso mecanismo ubicado junto al volante: un botón denominado "I/C Water Spray". Esta adición permite pulverizar agua directamente en el intercooler durante ciclos específicos, manteniendo la temperatura ideal del aire que ingresa al propulsor y preservando así toda su potencia.

El legado competitivo

Los ingenieros del Toyota GR Yaris revisaron soluciones implementadas hace décadas por fabricantes como Subaru y Mitsubishi en sus modelos de carreras. El resultado es un sistema que combate uno de los principales enemigos de los motores turbo: el calentamiento excesivo.

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Cuando apretamos el acelerador en un día caluroso, el rendimiento del intercooler puede disminuir. El Toyota contrarresta este efecto mediante ciclos programados: 5 segundos de pulverización seguidos por 5 segundos de pausa, completando un ciclo total de 150 segundos.

Para alimentar este sistema, la marca japonesa instaló un depósito de 3,7 litros en el maletero, bajo la bandeja del piso. Los técnicos de Toyota recomiendan vaciar este compartimento cuando el vehículo permanecerá sin uso prolongado, evitando problemas en los inyectores del sistema.

La eficiencia del turbo mejora sustancialmente gracias a esta solución, pues mantiene el aire que ingresa a los cilindros a temperatura óptima. Esta innovación permite que el GR Yaris aproveche cada caballo de potencia en todo momento.

Evolución de un clásico de Toyota

El incremento de potencia no llegó solo. El GR Yaris pasó de 261 a 280 CV y elevó su par máximo hasta 390 Nm, mejorando en 30 Nm respecto al modelo anterior. La firma japonesa también reforzó el chasis con más puntos de soldadura.

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El Motor del Toyota GR yaris tiene un legado competitivo.

El Motor del Toyota GR yaris tiene un legado competitivo.

La experiencia de conducción alcanza otro nivel gracias a los muelles más rígidos y un tornillo adicional en las copelas delanteras de la suspensión. Estos cambios transforman el comportamiento del Toyota en situaciones límite, acercándolo aún más a la experiencia de un coche de carreras.

El sistema de refrigeración del intercooler no es casual. Toyota buscó la máxima eficiencia del propulsor tricilíndrico de 1.6 litros, especialmente en condiciones extremas donde otros deportivos sufren pérdidas temporales de potencia.

Estas mejoras técnicas demuestran el compromiso de Toyota por trasladar su experiencia en carreras a los modelos de calle. El GR Yaris establece un nuevo estándar entre los deportivos compactos y confirma que la tecnología del automovilismo puede implementarse exitosamente en vehículos de producción.

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